Cuando cambiar la pieza no soluciona nada, el fallo está en la placa. Aquí se repara el componente que falla, no se sustituye el equipo entero.
Son las que en la mayoría de sitios acaban en "no tiene arreglo". Casi siempre el problema es un componente concreto, y hay que medir la placa para encontrarlo.
Pantalla negra, sin vibración y sin reaccionar al cargador. Se mide la placa por zonas hasta ver dónde está el problema.
Cuando el problema no es el conector sino la parte de la placa que gestiona la carga: falla un componente y el equipo deja de cargar o se calienta al conectarlo.
El móvil funciona, pero no encuentra red o no ve ninguna wifi. La antena y lo que la alimenta están en la placa, y una caída basta para dejarlas sin contacto.
La app se queda en negro o se cierra sola, y con una cámara nueva sigue igual. El fallo está en lo que alimenta o controla el módulo en la placa.
Se enciende el led pero la pantalla no da imagen, o no hay reacción al pulsar el botón: el fallo puede estar en la placa. En portátiles es la pieza más cara, así que repararla cambia mucho la cuenta.
Un cargador que no era, un cortocircuito o un intento previo mal hecho. Se rehacen las conexiones dañadas y se cambian los componentes afectados. Lo mismo vale para una placa de consola que para la de un móvil: cuando el fallo está en un componente, no hace falta cambiar el aparato entero.
Es la diferencia entre arreglar tu equipo y sustituirlo por otro.
Se localiza la pieza que falla midiendo la placa y se cambia bajo microscopio. El equipo sigue siendo el tuyo, con tus datos dentro.
Sale mucho más caro, en muchos modelos ni se vende suelta, y si tiene el almacenamiento soldado pierdes los datos: cambiar la placa es cambiar el equipo por dentro.
Antes de tocar nada se analiza el equipo para saber qué tiene. Con eso te decimos qué se puede hacer y qué cuesta, y decides tú.




Una reparación de placa no es un cambio de pieza: primero hay que encontrar el fallo.
Cuéntanos qué dispositivo es, qué le pasa y si ya se ha intentado reparar antes. Eso ahorra tiempo en el diagnóstico.
Se desmonta el equipo y se va midiendo la placa por zonas, con los planos del modelo cuando hacen falta, hasta localizar la pieza que falla.
Qué se puede reparar, qué cuesta y con qué plazo contamos. Si no merece la pena, te lo decimos igual de claro.
Se sustituye o se reconstruye lo dañado y se prueba el equipo completo antes de entregarlo, no solo la función que fallaba.
Es reparar la placa pieza a pieza: cambiar componentes de menos de un milímetro, rehacer las conexiones dañadas o volver a colocar un chip, todo bajo microscopio. En vez de cambiar la placa completa se repara la parte que falla.
Casi siempre sí, y en muchos móviles y portátiles actuales la placa ni se vende suelta. Además, cambiar la placa significa perder los datos y que el equipo deje de ser el mismo por dentro; repararla no.
Más que un cambio de pieza. Primero hay que localizar el fallo midiendo la placa, y eso lleva su tiempo. Cuando ya sabemos qué tiene, te decimos con qué plazo contamos antes de empezar.
Sí, 3 meses en la reparación realizada, igual que en el resto de trabajos. La única excepción son los equipos que han estado mojados: ahí la corrosión puede seguir avanzando y no podemos darla.
Sí. El conector va soldado a la placa, así que se retira el dañado y se suelda uno nuevo. No hace falta cambiar la placa base.
El conector se va dañando cada vez que conectas algo. En el peor caso puede hacer un cortocircuito y dañar la placa, y entonces el portátil deja de encender. Mejor revisarlo cuando falla el primero.
El objetivo de reparar la placa es justo el contrario: mantener el equipo y su contenido. Aun así, cuando un dispositivo llega sin arrancar no se puede saber de antemano en qué estado está la memoria, y te lo diremos en cuanto lo veamos.
Sí. Trabajamos con placas que llegan sueltas y con equipos que ya se han intentado reparar en otro sitio. Conviene contarnos qué se hizo antes, porque cambia por dónde hay que empezar.
La microsoldadura no la hace cualquier taller, y por eso nos llegan equipos desde La Laguna, Santa Cruz, La Orotava, Tacoronte y todo el norte de la isla. Muchos vienen después de que en otro sitio les dijeran que no tenía arreglo.
Cuéntanos qué dispositivo es y qué le pasa. Muchas veces hay más margen del que parece.