Qué encontramos
La consola arrancaba con normalidad y el televisor seguía diciendo que no había señal. El puerto HDMI ya era nuevo: se lo habían cambiado en el taller anterior. El problema no era la pieza, era la soldadura.
Cambiar el conector es la parte fácil: se compra y se coloca. Lo que decide si la consola vuelve a dar imagen es cómo queda soldado, porque son muchos pines diminutos y muy juntos, y basta con que uno no haga contacto —o con que dos queden puenteados— para que la salida de vídeo no funcione. Eso pide aire caliente controlado y microscopio, no un soldador corriente.
La soldadura tal como llegó: estaño irregular y de más a lo largo de la fila de pines, con contactos que quedan puenteados entre sí.
Qué le hicimos
Se retiró el conector, se limpió la zona y se montó de nuevo revisando cada pin bajo el microscopio antes de dar el trabajo por bueno. Después se probó con la consola montada y funcionando un rato largo, no solo un arranque. Volvió a dar imagen y salió del taller con 3 meses de garantía en la pieza y la mano de obra.
Por qué se rompe el HDMI
Es la pieza que más se rompe en una PlayStation, tanto en PS4 como en PS5, y casi nunca por un defecto. El conector va soldado directamente a la placa y el cable HDMI es rígido y pesado: basta un tropiezo con el cable, mover la consola sin desconectarla o dejarla apoyada de forma que el cable haga palanca. La fuerza no la absorbe el cable, la absorbe la soldadura. Por dentro se doblan los pines o se levanta el conector de sus puntos de anclaje.
¿Te pasa lo mismo?
Si tu PlayStation enciende, suena el ventilador y el televisor no da señal, empieza descartando lo sencillo: otro cable HDMI, otra entrada del televisor y otro televisor si lo hay. Si la imagen aparece solo moviendo el cable, o va con parpadeos y cortes, el conector está dañado por dentro.
Y si ya te lo han cambiado y sigue igual, no significa que no tenga arreglo: casi siempre se puede rehacer. Antes de tocar nada comprobamos si el fallo es el conector o el chip de control de vídeo, porque el síntoma es idéntico y la reparación no tiene nada que ver. Es microsoldadura: no hace falta cambiar la placa completa, que es lo que se ofrece en muchos sitios y multiplica el coste.